Feliz y Santa Pascua para todos

Por Agustín Bugeda

(Vicario general)

 

Queridos amigos:

 

Os deseo de corazón a todos una feliz y santa Pascua de Resurrección. Decir Pascua es decir paso, paso del Señor por nuestras vidas, paso del Señor por nuestro mundo y nuestro tiempo, y eso es lo que os deseo al felicitaros la Pascua: Que el Señor pase por vuestra vida una vez más y la transforme. 

La gran novedad de la fe cristiana es que Dios sale al encuentro del hombre en Jesucristo. El hombre busca a Dios con alegría, con esperanza, pero a tientas. Y en esa búsqueda es Dios quien sale al encuentro del hombre, buscándolo ininterrumpidamente con un gran amor. El hombre solo tiene que decir como los de Emaús, ¡quédate con nosotros! No te vayas nunca… y el Señor nos promete que permanecerá con nosotros hasta el fin del mundo, esa es nuestra gran alegría y esperanza. 

Siempre es Pascua, porque siempre Dios está con nosotros. Estos días nos la felicitamos, la celebramos de un modo particular, con el deseo de actualizar no sólo el recuerdo de ese acontecimiento único, sino para actualizar y vivir de una manera más consciente y profunda esta gran verdad de nuestra fe: La seguridad de que su Vida la vida del Resucitado es nuestra vida. 

Pedimos al Señor que como a San Pablo nos quite las escamas de los ojos, de los ojos del corazón, para que le podamos descubrir real y verdaderamente presente en los sacramentos, en su Palabra, en el hermano que camina a nuestro lado. 

Aprovechemos esta cincuentena Pascual para invocar constantemente el don del Espíritu Santo que es el fruto más precioso de la Pascua. Es el Espíritu del Señor resucitado quien quiere vivir en nuestro mundo, habitar en el corazón de cada persona para que así reine la alegría, la paz, el amor, la comprensión, el diálogo… todos sus dones. 

De nuevo, feliz y santa Pascua con todos estos sentimientos, que El reine en nuestros corazones, y con Él y en Él no temamos a nada ni a nadie. 

Un saludo pascual y agradecido a todos los lectores de nuestra página web diocesana y para aquellos que día a día trabajan en ella y colaboran con ella. El Señor Resucitado os conceda su paz y alegría a todos.