La legislación eclesiástica establece que en cada diócesis será constituido un Consejo de Asuntos Económicos, presidido por el propio obispo diocesano, formado además del ecónomo, por un mínimo de tres personas expertas en las materias que son competencia de este organismo, es decir, las jurídicas, las económicas y las financieras. Con la presidencia del obispo, se pretende que este organismo no quede desconectado de las necesidades pastorales de la Diócesis.

Una de las funciones propias del Consejo de Asuntos Económicos es, de acuerdo con las indicaciones recibidas del obispo diocesano, hacer cada año el presupuesto de ingresos y gastos para todo el régimen de la diócesis del año entrante, y también aprobar las cuentas de ingresos y gastos al final del año.

El Consejo de Asuntos Económicos de la diócesis está compuesto por el obispo diocesano, D. Atilano Rodríguez, que lo preside, el vicario general, D. Agustín Bugeda, El vicario episcopal de curia, D. Eduardo García, la arquitecto Dª Mª Esther Calderero, el arquitecto técnico D. Alfredo Leceta, el jurista y sacerdote D. Fernando Lozano, el abogado D. Marcelino Llorente, el economista D. José Morales y el ecónomo diocesano, D. Miguel Ángel Calvo.