El pasado domingo 5 como cada primer domingo de mes, antes de la eucaristía de las 12 en la parroquia de San Antonio, el Departamento de Pastoral del Trabajo hemos guardado un minuto de silencio y hemos presentado tres velas rojas teniendo presentes a los fallecidos en Castilla-La Mancha en el último mes. En recuerdo de los dos trabajadores de 40 y 53 años fallecidos en Marchamalo mientras trabajaban en la iluminación del campo de fútbol, así como del camionero de 61 años que falleció tras una caída mientras descargaba su camión en Yepes (Toledo). El gesto, sencillo pero significativo, denuncia una realidad dolorosa que sigue muy permanente en Castilla- La Mancha y más en concreto en nuestra provincia. “Queremos hacer memoria, denuncia y oración por quienes han muerto o enfermado al desarrollar su trabajo y pedimos que la prevención de la salud en el trabajo sea tarea prioritaria y sea cumplida por todos los implicados: empresarios, trabajadores e inspectores” manifiestan desde Pastoral del Trabajo