Las edades del hombre en Plasencia

«Transitus» es el título de la exposición, que podrá visitar, excepto los lunes, hasta el 11 de diciembre, con obras de El Greco, Zurbarán, Carmona, Mena, Morales, …

 

Por Jesús de las Heras Muela

(Periodista y sacerdote. Deán de la catedral de Sigüenza)

 

 

 

 

 

 

 

 

"/La catedral de Santa María de Plasencia acogió el miércoles 11 de mayo el acto de inauguración de la exposición «Transitus», organizada por la Fundación Las Edades del Hombre. El acto estuvo presidido por el Rey de España, don Felipe VI. La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 11 de diciembre.

La palabra latina «Transitus» se traduce por Tránsito, un término de muy amplia gama de significados y simbolismos. Por otro lado, aunque el territorio de la diócesis pertenece, sobre todo, a la provincia de Cáceres y a la comunidad autónoma de Extremadura, más de treinta parroquias de la diócesis, la zona de Béjar, se hallan civilmente en la provincia de Salamanca y región de Castilla y León, donde, en 1988, nacieron Las Edades del Hombres. Además, en alguna ocasión, Las Edades del Hombre han salido de Castilla y León: en 1995 con destino a Amberes; en 2002, a Nueva York; y en 2005, a la catedral de la Almudena de Madrid.

Desde 1988, ha habido exposiciones en todas las catedrales de las diócesis de Castilla y León, y en otras ciudades de la región como Arévalo, Sahagún de Campos, Carrión de los Condes, Ponferrada, Medina del Campo, Medina de Rioseco, Oña, Aranda de Duero, Cuéllar, Toro, Aguilar de Campoo y Lerma. Hasta ahora y ya con Plasencia, son 27 el número total de exposiciones de Las Edades del Hombre, la iniciativa más exitosa y longeva de exposiciones culturales de las últimas décadas en España.

 

Objetivos y estructuración

 

Bajo el título de «Transitus», se muestran 180 obras señaladas del arte sacro repartido por las tres diócesis extremeñas, de las que 60 pertenecen a diócesis la placentina. Ahora se reúnen en una exposición única para hacer posible «un proyecto cultural y evangelizador de primer nivel en el que vamos a encontrar el alma de Extremadura», resume Antonio Luis Galán, comisario de la exposición.

La muestra se divide en siete capítulos y un epílogo que narran, con olores y música incluidos en un recorrido sin barreras y adaptado igualmente a personas ciegas, el devenir histórico de la ciudad y la diócesis, su desarrollo social y religioso y la importancia que tuvieron diferentes personajes en las expediciones evangelizadoras en el tránsito al Nuevo Mundo y la Edad Moderna, y el enriquecimiento en todos los sentidos que ello supuso para las dos orillas.

Estos son los siete capítulos y el epílogo, con sus obras más destacadas, de una exposición que supone para Plasencia y Extremadura una oportunidad única, la que convierte a esa ciudad y a esta región en cita cultural del año en el país.

 

Capítulo I: Tierra de paso

 

A la exposición se accede a través de la portada románica de la catedral vieja y nada más entrar el visitante encontrará el pequeño pasadizo que le llevará al origen de la ciudad y las raíces de Extremadura, las romanas, visigodas, judías, musulmanas y cristianas y su influencia en una tierra de paso como la nuestra y, por ello, lugar de confluencia entre culturas y religiones.

Entre las obras que se muestran en este primer capítulo destacan elementos de arte de esas culturas que confluyeron en Plasencia, la lápida de la libertad (anónimo de finales del siglo XV) y el Cristo de los Doctores (anónimo del siglo XIV).

 

Capítulo II: Cambio de época

 

La llegada de los Reyes Católicos conlleva una época de cambios y un cambio de época, Plasencia vuelve a ser otra vez de dependencia real y el humanismo se abre paso como expresión cultural de este cambio. De ahí, que la literatura tenga un protagonismo especial en este capítulo de Las Edades del Hombre y de la mano de joyas históricas.

En cuanto a las obras destacan: las estaturas orantes de los Reyes Católicos (fechadas entre 1676 y 1678, de Pedro de Mena y Medrano); el busto de Carlos I de España y V de Alemania (del Círculo de Giovanni Angelo Montorsoli, hacia 1540); y el conjunto escultórico del Calvario (de Egas Cueman del siglo XV). Y, por supuesto, esas joyas literarias como son, entre otras, La tragicomedia de Calixto y Melibea de Fernando de Rojas (1502), La Odisea de Homero (1519) y Los cinco Misterios dolorosos de la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo en su sagrada Resurrección, de Lope de Vega (1582).

 

Capítulo III: una diócesis para una ciudad

 

En este capítulo, se incide especialmente en el origen de la diócesis de Plasencia y, por ello, cobran especial protagonismo los planos que muestran la construcción del conjunto catedralicio desde el XIII al XVI, los patronos de la diócesis y obispos destacados como Pedro Ponce de León. La diócesis entendida como un pueblo que transita en un lugar a través de los siglos, guiado por sus pastores y alentado por sus santos, especialmente relevantes en el siglo XVI.

Entre las obras que se exponen en este capítulo, destacan las figuras de san Pedro de Alcántara confesando a santa Teresa, y también las de los patronos, san Fulgencio y santa Florentina y, especialmente, el plano original de Plasencia que Luis de Toro realizó en 1573 y que es, además, el cartel de «Transitus», que es la imagen que ilustra este artículo.

 

Capítulo IV: La historia de la salvación

 

A lo largo de este capítulo, se narra el nacimiento de Jesús, su adolescencia, su vida pública, su muerte y resurrección y, con ella, el nacimiento de la Iglesia. De ahí, que la gran pila bautismal de Jaraíz de la Vera sea la primera obra con la que se encuentre el visitante nada más acceder a la sala. Y es que, es, a través del sacramento del bautismo por el que se pasa a formar parte de la Iglesia, para ir al encuentro de Dios, que ha transitado por la historia de los hombres haciéndola historia de salvación, cuyo culmen es la Pascua de Jesús.

Además de la pila bautismal, en este capítulo destacan, entre otras, el retablo para la capilla de Ginés Martínez (obra de Luis de Morales realizada entre 1565 y 1566), La última cena (de Juan Correa de Vivar, 1546-1550), Las bodas de Caná (XVI), el Cristo crucificado (de Lucas Mislata de la segunda mitad del XVI), el cuadro de la Piedad (de Luis de Morales, hacia 1565) y la escultura de la Piedad (de Alonso Hipólito, de 1559).

 

Capítulo V: La Reforma de Trento

 

Nacida de la Pascua, la Iglesia, por su condición de peregrina, está en tránsito permanente hacia la plenitud. Y es aquí donde cobra una relevancia excepcional el concilio que centra este capítulo, el que, además de rebatir las tesis protestantes, fija la doctrina de la Iglesia y pone en marcha un gran movimiento de espiritualidad de la mano de santos destacados. Se trata del capítulo más potente de Las Edades del Hombre 2022 desde el punto de vista artístico.

Entre las muchas obras destacadas que se dan cita en él, están Jesús Salvador (El Greco, 1602-1605), la Coronación de la Virgen (El Greco, 1591-1592), las ánforas para consagrar los óleos en la misa crismal, El bautismo de Jesús (de Francisco Rizi de Guevara de 1678), La asunción de la Virgen y el Cristo de la agonía o el desamparo (ambos de Luis Salvador Carmona),  y tres grandes óleos de Francisco de Zurbarán: Cristo crucificado,  Imposición de la casulla a san Ildefonso y Tentaciones de san Jerónimo.

 

Capítulo VI: Entre dos sueños

 

El visitante entrará ahora en un pequeño pasillo en el que sentirá que recorre en un barco el mar rumbo hacia el descubrimiento del Nuevo Mundo. Y podrá escuchar y ver un audiovisual para conocer la importancia de Extremadura y los extremeños en estas expediciones, esas que se llevaron a cabo en respuesta al sueño de todo hombre de ir más allá. Por eso, hombres como Hernán Cortés, Vasco Núñez de Balboa o Francisco de Pizarro cobran un protagonismo especial.

Entre las obras destacan la carta del Papa Alejandro VI a los Reyes Católicos en la que divide el mundo entre las coronas de Portugal y Castilla (4 de mayo de 1493), el busto de Francisco Pizarro (de Enrique Pérez Comendador) y la visita hecha por Carlos V a Hernán Cortés (de José Caballero Villarroel, de 1870).

 

Capítulo VII: La obra de la evangelización

 

El último capítulo lleva al visitante a adentrarse en la estructura de un barco para vislumbrar el proyecto evangelizador en el Nuevo Mundo porque ese era el fin de las expediciones. Aun con luces y sombras, se muestra la importante labor de los misioneros y el mayor fruto de España en esta misión, porque a diferencia de otros países hace un mestizaje, como representa santa Rosa de Lima, su padre era extremeño y se casó con una nativa. Y este mestizaje y la labor desarrollada por los misioneros y los extremeños que acudieron al Nuevo Mundo conlleva el enriquecimiento cultural que se logra en las dos orillas.

En este último capítulo, en el que figuran en grandes paneles los nombres de los hombres y mujeres que en los siglos XV, XVI y XVII partieron desde Extremadura a América y hay también una reproducción a escala de la nao San Pedro, hay obras destacadas como el Cristo de la Encina (anónimo del siglo XVIII), la urna eucarística (una joya del arte novohispano, 1673-1690) o el Cristo del Sagrario (un anónimo de principios del XVII).

 

Epílogo: Rema mar adentro

 

«Transitus» se cierra con un epílogo protagonizado por una sola obra: el retablo de la Asunción, de Jorge de la Rúa y Juan Flores (1561). Un cuadro en el que hay dos espacios, uno celestial con la Virgen rodeada de ángeles que se convierte en esperanza del pueblo creyente, y otra terrenal con los apóstoles, a los que Jesús envió a evangelizar.

Una obra con la que Las Edades del Hombre recuerdan el mensaje que Jesús transmitió a Pedro, «el que nos transmite a todos, porque todos estamos llamados a evangelizar más dentro, más lejos, en otros espacios, en otros lugares», recuerda Antonio Luis Galán. Porque «Transitus» no solo refleja el proyecto evangelizador llevado a cabo en el paso a la Edad Moderna, sino la necesidad de que el tránsito continúe, de seguir adelante con esa misión evangelizadora.

 


 

Informaciones prácticas de «Transitus» en Plasencia

 

La exposición se podrá visitar hasta el puente de diciembre de martes a viernes de 10 a 14 y de 16 a 20 horas. Los sábados, domingos y festivos, de 10 a 20 horas, de modo ininterrumpido. La admisión terminará 45 minutos antes del cierre. Los lunes permanecerá cerrada. Para reservas, se ha habilitado el teléfono: 927 041 124 y el correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Las entradas se adquirirán en la Casa de la Mitra, el edificio de finales del siglo XIX ubicado frente a la Casa del Deán y al lado de la catedral, que se ha reformado para hacer las funciones de oficina de Las Edades del Hombre. La entrada individual es de 6 euros y hay visitas guiadas para grupos de no más de 20 personas por 125 euros. Lo cual incluye la entrada, dura aproximadamente 70 minutos y es necesario reservar previamente. No se admiten guías de grupos a excepción de los especialistas en arte sacro de la exposición.

Toda la información de la exposición se puede encontrar en la web www.transitus2022.com

 

Artículo publicado en 'Nueva Alcarria' el 1 de julio de 2022

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