Por José Ramón Díaz-Torremocha

(de las Conferencias de San Vicente de Paúl en Guadalajara)

Email del autor: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

 

ATENCION: Al finalizar el artículo que sigue en español, está su traducción al idioma inglés. Si alguno deseara que se le enviaran estos artículos a algún otro consocio, en cualquiera de los dos idiomas, indíquelo a la dirección electrónica Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. facilitándome la dirección electrónica del consocio. Al igual que aquellos que no quieran seguir recibiéndolos. Muchas gracias por su atención 

YOUR ATTENTION: At the end of the following article in Spanish, there is a translation into English. If any of you wish that other fellow members would receive these articles, in either language, please send a message to the e-mail address Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. indicating their e-mail address. For, those who do not want to receive them anymore, please follow the same procedure. Thank you very much.

 

 

Leía hoy, en mi lectura diaria del Evangelio, “cuando veis subir una nube por el poniente, decís enseguida: chaparrón tenemos, y así sucede, cuando sopla el sur decís; va a hacer bochorno, y lo hace, ¡Hipócritas!, si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y el cielo ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis vosotros mismos lo que se debe hacer?” (Lucas 12, 54-59)

Esto me daba qué pensar ante las circunstancias que nos rodean en estos días: el coronavirus, la obligación de recluirnos en nuestras casas, de respetar las distancias, de aumentar nuestra higiene...

¿Estamos sabiendo interpretar, como Él nos dice, lo que está sucediendo?

Esta pandemia debería hacernos pensar a todos en el defecto de solidaridad que nos acucia, en el olvido de la caridad y el descuido de nuestro amor al prójimo que tanto nos separa, a pesar de vivir tan juntos y de depender tanto los unos de los otros.

Ahora que una relativa soledad, en la obligada reclusión, nos dejará tiempo para reflexionar en lo que somos y en lo que nos necesitamos, en lo que pasaría si la enfermedad nos ataca y no encontramos a quien recurrir o con quien compartir las dificultades que se nos planteen, ¡ahora pensamos en el prójimo!

En ese prójimo al que hemos olvidado, ese compañero de humanidad, de vida, de sociedad, de cultura y de fe en Nuestro Señor, se asoma a nuestro egoísmo desde la distancia con la que le hemos excluido largamente; todo ello me exige “juzgarme a mí mismo ante lo que debo hacer”.

No hemos sabido prever lo que puede acontecer en nuestras vidas: demasiado vivir el presente y poco prepararnos para lo que el futuro puede depararnos.

¡Me pongo en marcha! Soy miembro de Las Conferencias; he de acercarme (con las debidas precauciones que la obligación sanitaria exige) a buscar a mis hermanos en la fe para ponernos a trabajar por los que sufren, por los que van a tener que soportar el dolor de haber perdido a un ser querido, por los que no tengan quien les acerque la comida, medicamentos o necesiten una mano en lo doméstico.

Seamos nosotros, los humildes servidores del amor, quienes los acompañemos a aliviar su soledad y les llevemos, cuando se pueda, la presencia de Dios con nuestra visita, porque Él estará en medio y ayudará con la paz que su amor pone en los hombres.

Y yo estoy aquí para eso. No sé si he entendido bien lo que estaba leyendo en el Evangelio, pero siento que esas palabras, que son las SUYAS, me obligan a hacer, a entregarme más, ahora que tanta gente puede necesitar ayuda humana y la paz de Dios.

Y el consocio, no lo pensó más y se puso en marcha con la oración y preparado para cuando llegara la hora de la ayuda en contacto personal con aquellos que sufran.

Con María, siempre a Cristo por María

                         

 

Please find below the text in english 

 

A FELLOW MEMBER REFLECTS ON THE CORONAVIRUS 

 

Today, in my daily reading of the Gospel, I have read, "When you see a cloud looming up in the west, you say at once that rain is coming, and so it does. And when the wind is from the south you say it is going to be hot, and it is. Hypocrites! You know how to interpret the face of the earth and the sky. How is it you do not know how to interpret these times? Why not judge for yourselves what is upright?"

(Luke 12, 54-59)

This made me think about the circumstances that surround us today: the coronavirus, the obligation to be confined in our homes, to respect minimum distances, to increase our hygiene...

Do we know how to interpret, as He tells us, what is happening?

This pandemic should make us think about the lack of solidarity that we suffer, about our forgetfulness of charity and the neglect of our love for our neighbour, which separates us so much, despite living so close together and depending so much on one other.

Now that a relative loneliness, in compulsory seclusion, will give us time to reflect on what we are and what we need, on what would happen if the disease attacks us and we find no one to turn to or share with the difficulties that we face, then we think of our neighbour!

On that neighbour that we have forgotten, this companion of humanity, of life, of society, of culture and of faith in our Lord, who appears to our selfishness from the distance with which we have largely excluded him; all of this demands of me to “judge for myself what is upright”.

We have not been able to foresee what may happen in our lives: too much living in the present and we scarcely prepare ourselves for what the future can bring to us.

I set off! I am a member of the Conferences. I must join (with the due precautions required by health duties) my brothers in the faith to work for those who suffer, for those who will have to endure the pain of losing a loved one, for those not having anyone to bring them food, medicines or who need a hand at home. 

Let us be the humble servants of love, who accompany them in order to alleviate their loneliness and bring them, when possible, the presence of God with our visit, because He will be there and will help with the peace that His love gives to men.

That is why I am here. I do not know if I have understood well what I was reading in the Gospel, but I feel that those words, which are HIS words, oblige me to act, to give myself more, now that so many people may need human help and God's peace.

And the fellow member thought no more and set out with prayer and prepared for when the time for help comes in a personal contact with those who suffer.

With Mary, always toward Christ through Mary

 

RG/José Ramón Díaz-Torremocha

Conferences of Saint Vincent de Paul

Guadalajara (Spain)

Por Juan Pablo Mañueco

(escritor y periodista)

 

 

1. Unas palabras escritas para reconfortar el ánimo en estos tiempos de tribulación...

 

RECETA PARA DÍAS DE TRIBULACIÓN, DEVENIR, CAMBIO Y MUDANZA

FE en que las espinas de los caminos de la Tierra que surjan a nuestro paso llegaran al final de su noche.
ESPERANZA en que la lluvia dejará de llorar su insaciable llanto.
CARIDAD para hacer ese camino en compañía de cuantos sedientos entonen tal canto.
sellando en sonidos comunes el silencio que ahogarán nuestras voces.

PRUDENCIA para discernir el comportamiento correcto y lo que entraña dolor y quebranto.
JUSTICIA que vuela hacia donde se derrama lo que consideramos que es verdad, cada cual merece y damos a cada mujer y cada hombre.
FORTALEZA que existe para soportar, resistir, adaptarse y doblarse ante las adversidades sin que ello rompa nuestros cuerpos, almas ni corazones.
TEMPLANZA para usar todas las cosas planetarias y beberlas y amarlas en copas moderadas, pues este es el modo más sacro y más santo.

Todas estas virtudes te deseo para los tiempos de tribulación y no hacer mudanza
de ellas cuando las raíces de tu corazón parezca que flaquean un poco, un mucho, un cuanto,
pues con ellas alcanzarás finalmente los verdes edenes de multitudes de tiempos y lugares de encanto,
con las llaves de paz que encierran las palabras Fe, Esperanza, Caridad, Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza.

El cielo de serenidad donde reina el tibio sol del bienestar, de la satisfacción y de la felicidad con ellas se aproxima, atraviesa tu alrededor hacia ti y cristalinamente avanza.

 

 

 

* * * 

 

  1. Mi pequeña contribución ante la declaración del Estado de Alarma en España, y que se llama “Si…” totalmente a propósito y salga el sol por donde quiera.

 

SI... 

 

Si tú quieres saber mi palabra castellana preferida, te diré que es vida.

Si vous voulez saber la palabra francesa que prefiero, yo te diré que es vie

Si du me necesitas para que elija qué palabra sueca escojo, te diré que liv

Si tu me convocases a exponer la palabra latina que más aprecio, te diría vita.

 

Si sie deseas saber la palabra alemana que antepongo a todas, pronunciaré leben.

Si você me pregunta la palabra portuguesa que más estimo, diré que es a vida.

Si tú me interpelaras sobre mi palabra italiana elegida, yo también afirmaría vita.

Si u me propusieras dilucidar la palabra neerlandesa que más brilla, pensaría en el esplendor del fonema leifen.

 

Si ant me dijeses cuál es mi palabra árabe más amada, te diría al-hayya.

Si you me interrogaras acerca de mi palabra inglesa predilecta, respondería life.

Si tú me consultases en torno a mi palabra hebrea selecta, escogería la de hais.

Si app mostrases anhelo por conocer qué palabra hindi tomara, pronunciaría jeevan.

 

Si tú quisieras atestiguara la palabra suajili que entre su ramillete tomo, lo haría con maisha

Si uponi demandaras por la palabra bengalí que amo más en mí, respondería jiban.

En japonés yin tsé, en ruso shishu, en tailandés chiwit, en turco hayat…

 

Pero si me preguntas cómo se conjuga cada una de esas palabras

en una vida que conduzca a la calma,

a la quietud y a la ataraxia,

yo te diría que con prudencia y amor a la justicia, fortaleza y templanza.

 

Con fe en tu fuerzas y en ti mismo confianza,

pero sabiendo sólo que eres tan sólo una sencilla criatura humana,

y que el cielo parecerá que cae sobre ti más de una tarde, noche o mañana…

 

Más si consigues hacer que tu cuerpo y tu alma

desde lo más profundo del barro derramado logres que de nuevo se rehaga,

que el recuerdo y el anhelo de recuperar aquellas jornadas

en que el esplendor de la hierba de nuestros días en nuestros corazones brillaba.

 

Si consigues que el triunfo te recuerde que habrá días que fracasan,

pero al mismo tiempo logras que tus nervios se templen y se alce tu cara,

para ver de nuevo cómo la esperanza

 

desde la fuente interna de tu ser nuevamente mana,

y prosigues sin terquedad pero lleno de constancia.

Si tras el esfuerzo de conseguirlo alcanzas

la meta que te propusiste sin que las dificultades intermedias te hagan

 

hundirte y bajar las mirada.

Si tu bandera ondea incluso estando herida pero aspira a volver a estar alta,

si sobre el aire tembloroso se eleva la fuerza de tu voluntad soberana,

 

si descorres el cerrojo de la contrariedad hasta que la puerta se abra,

si la sangre parece incluso que deja de andar por entre tus venas templadas,

si por tus labios entreabiertos diese la impresión de que algo suavemente etéreo te falta,

 

pero pronuncias en tu interior vida, vie, liv, vita, leben, leifen, al-hayya,

life, hais, jeevan, jiban, hayat…

sabrás cómo sobrellevar los pasos por el tiempo de tu trabajosa jornada.

 

Y más aun, estarás sobreviviéndote incluso a estados de tu aparente muerte

y estarás amando a la herencia más espléndida que de la naturaleza recibiste,

y estarás sumando fortaleza, ánimo y vigor a tu propia vitalidad y suerte

y estarás uniendo tu voz a este poema que se escribe para decirte. “Así, pues, vive

 

 

* * *

 

 

3. Poema para recordar en tiempos como estos de tribulación por los que atravesamos (18-3-2020)

 

 

PEQUEÑO CANTO A LA ALEGRÍA PARA MOMENTOS DIFÍCILES 

 

Puede acaso y tal vez tan solo el triste

Urdir mil causas arduas de tristeza

En que estarse, y seguir tal aspereza.

(De nada ha de servir cuanto sufriste)

 

En cambio la alegría da entereza

Al que la ha y la busca, y en ella insiste,

Con ansia y ganas y aún más la viste

A su talla y medida, pieza a pieza.

 

Sólo la piedra que en su inmóvil pecho

Otra acción no ha que estar quieta en su lecho,

 

Yace en su estar perpetuo inamovible

Tan fija que todo le es imposible.

 

A la dicha tiende, humano, que puedes

Labrar tu paso a dicha, a la que ruedes.

 

VEZ TAN SOLO EL TRISTE ¡ni una remedes!

 

 

* * *

 

 

4. Saeta silenciosa en este año de 2020

 

SAETA DEL ENCUENTRO DE JESÚS –CRISTO DEL AMOR Y DE LA PAZ- CON SU MADRE –VIRGEN DE LA SOLEDAD-.

(Mañana del Viernes Santo de Guadalajara, en la plaza del Jardinillo)

 

 

Virgen de la Soledad,

Inclinada tu cabeza

Reza toda tu belleza.

Gran manto: luto y beldad.

 

Enfrente a llegar empieza,

Nudoso sobre un madero,

Dios Jesús, el carpintero.

En cruz que Él mismo encabeza.

 

La plaza del Jardinillo,

A los dos hace pasillo.

 

Sobre ella, la Madre al Hijo

Ora y busca aún cobijo.

 

Las trompetas y trombones

Están ya en los corazones.

 

Dan el toque los tambores

A los que el clarín da sones.

 

Dios y su Madre ya están,

en el Encuentro de Arriaca.

                                         

¡Del Viernes es la mañana.

Pronto, otra vez se hallarán!

 

Dios y su Madre ya están,

en el Encuentro de Arriaca.

                                         

¡Del Viernes es la mañana.

Pronto, otra vez se hallarán!

 

 

 

Juan Pablo Mañueco

Premio Cervantes-Cela-Buero Vallejo 2016. 

Junta Comunidades Castilla-La Mancha

 

Vídeo autor: 

https://www.youtube.com/watch?v=HdKSZzegNN0&fbclid=IwAR1bQhQQ2TxgezSdKyMkdpTL-Pt6F7UM_GEmXvRxftRu5vAR_cXtSeJyR1E

 

Los tres poemas iniciales se estrenan ahora, en este medio; el cuarto figura en este libro de 2017, aún disponible en librerías: “Saetas a las Semanas Santas de España”, de las cuales hay una veintena referidas a la Semana Santa de Guadalajara, en todos sus días, cofradías e imágenes.

Por Ángel Moreno

(de Buenafuente)

 

 

1ª Estación: Jesús Condenado a muerte

 

Si eres una persona contagiada por el virus; si estás cerca de alguien de los tuyos que está infectado, Jesús fue condenado y tenido por leproso y blasfemo, mírale a Él.

 

2ª Estación: Jesús carga con la Cruz

 

Si tú has sido hospitalizado, o alguno de los tuyos lo está, y sientes el peso insoportable de la prueba, mira a quien cargó con nuestros sufrimientos.

 

3ª Estación: Jesús cae en tierra, por primera vez

 

Si en estos momentos te acosa la tentación de la desesperanza, de la angustia, y hasta de la depresión, mira a Jesús, que caído en tierra, se levanta.

 

4ª Estación: Jesús se encuentra con su Madre en el Camino de la Cruz

 

Si tienes algún familiar contaminado, y no puedes acercarte a verlo, si estás aislado en tu propia casa, sin poder demostrar tu cercanía, contempla el dolor de María ante su Hijo en la Vía Dolorosa, sin poderse acercar a Él.

 

5ª Estación: El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la Cruz

 

Si eres profesional de la medicina, si perteneces a los destacados para poner tus manos en el dolor y en la enfermedad, en la soledad y el aislamiento, eres como el Cirineo. El papa Francisco te ha llamado el santo de la puerta de al lado. Gracias.

 

6ª Estación: La verónica enjuga el rostro de Jesús

 

Si eres uno de los voluntarios, que se ha ofrecido para enjugar el dolor del que sufre, siente el gozo de llevar en tus ojos el rostro que se imprimió en el velo de la Verónica. Gracias.

 

7ª Estación: Jesús cae en tierra por segunda vez

 

Si te oprimen las noticias de los que especulan, de los que mienten, de los que se aprovechan del dolor ajeno, mira a Jesús, que no cede y se levanta, hazlo tú con gestos sinceros que animen y den esperanza.

 

8ª Estación: Jesús, camino del Calvario, se dirige a las mujeres de Jerusalén

 

A ti, madre, hermana, trabajadora, ama de casa, acoge la mirada de Jesús y convierte tu lamento en gestos solidarios, entrañables, amorosos, que tanto ayudan. Gracias.

 

9ª Estación: Jesús cae por tercera vez en tierra

 

Si ves cómo se derrumba tu negocio, y se quiebra tu economía, si das por perdido todo tu esfuerzo, no deseo decirte palabra de compromiso, pero quizá sientas junto a ti una mano tendida. Mira a Jesús que vuelve a levantarse. No te hundas, espera, espera en el Señor.

 

10ª Estación: Jesús es despojado de sus vestidos

 

Si te sientes despojado, porque te ha alcanzado el virus, y estás desnudo y solo en una habitación, o estás en cuarentena, te invito a que mires a Quien desnudo y solo dio su vida por amor a todos.

 

11ª Estación: Jesús es clavado en la Cruz

 

Si estás en la UCI, o aislado; si estás sin poder salir de casa, sujeto, si te sientes clavado y solo, mira al Crucificado. No deseo oprimirte más, pero Él se trasfunde en nuestro dolor y lo transforma en redención.

 

12ª Estación: Jesús muere en la Cruz

 

Por ti, que nos has dejado, y ya has pasado el umbral de la muerte, rezo y a ti me encomiendo. Por ti, que has perdido un ser querido, y no te has podido acercarte a darle un beso, te acompaño en tu dolor, aunque nunca lo sepas. La muerte no es la última palabra. Jesús muere y convierte la muerte en vida.

 

13ª Estación: Jesús, muerto, en brazos de su Madre

 

Si no has podido despedirte de un ser querido, si estás a distancia de quien deseas acompañar, mira a María, la Virgen de la Soledad, la Virgen de las Angustias, la Virgen de los Desamparados. Ella tiene el encargo de Jesús de consolarnos. Un beso.

 

14ª Estación: Jesús es colocado en el sepulcro

 

Si no has podido acompañar el entierro de tu ser querido, de tu amigo, si la losa del desgarro ha caído sobre tu corazón, te ofrezco mi silencio, y sobre todo el silencio de María, la mujer fuerte, que permaneció de pie junto a la Cruz, y no perdió la esperanza. ¡Ten ánimo! Tanto dolor no puede quedar sin sentido.

 

15ª Estación: Jesús resucita de entre los muertos

 

Si ahora piensas que invocar la vida es recurso piadoso, te aseguro que es desde la resurrección de Cristo que cabe permanecer en esperanza. Cuenta con la oración de muchos. Nada es inútil. Algún día comprenderemos tanto dolor e impotencia, y se hará luz. Me atrevo de decirte: Espera, espera en el Señor, que volverás a alabarlo.

 

Oración:

 

Señor Jesús, en este día en que recordamos tu Pasión y Muerte, ayúdanos a reconocer el inmenso amor que nos tienes. Tú, Señor, entregaste tu vida por nuestra salvación, y nos has señalado un sendero por recorrer: solo quien entrega, podrá recibir. Ayúdame a acoger el inmenso don de tu amor, y a seguirte en el camino de la cruz, que es paso para la resurrección. Amén

Por José Ramón Díaz-Torremocha

(de las Conferencias de San Vicente de Paúl en Guadalajara)

 Email del autor: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

ATENCIÓN: Al finalizar el artículo que sigue en español, está su traducción al idioma inglés. Si alguno deseara que se le enviaran estos artículos a algún otro consocio, en cualquiera de los dos idiomas, indíquelo a la dirección electrónica Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. facilitándome la dirección electrónica del consocio. Al igual que aquellos que no quieran seguir recibiéndolos. Muchas gracias por su atención 

YOUR ATTENTION: At the end of the following article in Spanish, there is a translation into English. If any of you wish that other fellow members would receive these articles, in either language, please send a message to the e-mail address Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. indicating their e-mail address. For, those who do not want to receive them anymore, please follow the same procedure. Thank you very much.

 

 

Desde este mes y siguiendo las indicaciones de varios amigos, al final del artículo en español, vendrá el mismo artículo traducido al inglés. ¡Ojala! sirva esta ampliación de nuestro pequeño servicio, a contribuir a que estemos cada día más unidos en la distancia, los vicentinos “de a pie” del mundo y más al tanto de nuestras mutuas preocupaciones. Una unión en oración individual y colectiva, de alabanza al Buen Dios y de acción por nuestros amigos que sufren. Unas pequeñas Comunidades, de oración y acción, cada Conferencia, que se extienden por el mundo. 

Para eso fuimos soñados por los cofundadores y por esa razón seguimos existiendo. Ahora, se nos está pidiendo al pequeño equipo que mantiene estos artículos, que ampliemos el discreto servicio que venimos prestando. ¡Que llegue a nuestros hermanos de habla inglesa! Pues bien, después de meditarlo nos hemos dicho: hagamos el esfuerzo. Merece la pena al menos intentarlo y ver por sus resultados, si este servicio le es agradable al Misericordioso o si sólo lo es para el equipo que sostiene estos modestos escritos mensuales, (si sólo es producto de nuestra vanidad). Claro que ello es posible desgraciadamente: la vanidad nos persigue y hemos de estar siempre en guardia contra el Malo que acecha y aprovecha cualquiera de nuestras debilidades. 

Estamos dentro de una preciosa Sociedad formada y mantenida desde nuestros orígenes por seglares, seglares que comparten su fe con humildad y sin alharacas. Discretamente. Fuera de las Conferencias de San Vicente de Paúl, cualquier tipo de ostentación o de presunción. No es lo nuestro y nunca lo fue. Un consocio, llamado Jacinto, ya conocido para aquellos que siguen estos artículos, nos destinará con alguna frecuencia el fruto de la pequeña investigación que está haciendo sobre nuestros orígenes y la filosofía que nos preside. Creo que serán muy jugosas y nos ayudarán a situarnos en la centralidad de nuestra Fundación, allá hace casi 200 años, en estos tiempos de tanto cambio para todo y en todo, justificado o no. Con necesidad o sin ella. 

Para los antiguos lectores en español, de tantos lugares del mundo de estos últimos cuatro años en esta página de mi querida Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, y para aquellos que hacen fotocopias por su caridad para repartirlas entre sus hermanos por creer que les hacen el bien, para los nuevos que vendrán si esa es la voluntad de nuestro Padre y así lo permite, en el idioma que se asoma por primera vez a esta página y a todos el saludo cordial y el agradecimiento de vuestro amigo y de tantos consocio.

 

Con María, siempre a Cristo por María

 

Please find below the text in english

 

EXPANDING THE SERVICE'S RANGE OF ACTION

 

From this month, and following the suggestions of several friends, at the end of this article in Spanish, there will be the same article translated into English. I wish that this extension of our small service could help us, the "grass roots" of the Vincentian world, to become more united in spite of distance and more aware of our mutual concerns. A union in individual and collective prayer, a prayer of praise to the Good Lord and of action for our suffering friends. Conferences are small communities of prayer and action, which spread throughout the world. 

That is why the co-founders dreamed of us and that is why we still exist. Now, the small team that support these articles, we have being asked to expand the discreet service that we have been providing:  to make it reach our English-speaking brothers! Well, after thinking about it, we have said, let us make the effort! At least, it is worth trying and seeing through its results, whether this service is pleasing to the Merciful God or it is only pleasing to the team that supports these modest monthly writings, (whether it is only a product of our vanity).    Of course, this is unfortunately possible: vanity haunts us and we must always be on our guard against the Evil who stalks and takes advantage of any of our weaknesses. 

We are within a precious Society made of and kept by lay people since our origins, lay people who share their faith with humility and without fuss. Discreetly. Outside the Conferences of St. Vincent de Paul, any kind of ostentation or presumption is not proper for us and has never been. A fellow member, named Jacinto, already known to those who follow these articles, will occasionally offer to us the fruit of the small research he is doing on our origins and on the values by which we are governed. I think they will be very interesting and will help us to focus on the centrality of our Foundation, almost 200 years ago, in the present time of so many changes for everything and in everything, justified or not, needed or not. 

I thank the former readers in Spanish, from so many places in the world, in these last four years of the website of my dear Diocese of Siguenza-Guadalajara. I thank those who make photocopies out of charity to hand them out to their brothers, believing that it is beneficial to them. I finally thank the new English-speaking readers, (language that comes for the first time to this website), if that is the will of our Father and He allows it. My gratitude and warm greeting to all from your friend and fellow member.

 

With Mary, always towards Christ through Mary

 

Para que como el Papa recemos ante nuestros Cristos -Francisco lo hizo el domingo 15 de ante el Cristo de la Peste y la Virgen de la Salud de Roma- y su Madre María

 

Por Jesús de las Heras Muela

(Periodista y sacerdote. Deán de la catedral de Sigüenza)

 

 

 

 

 

 

 

 

Si siempre es necesaria la oración (el tratar de amistad con Quien sabemos nos ama, nos mira, nos guía y protege), en medio de la gran tribulación global de la pandemia del coronavirus, he aquí diez invitaciones a la oración. Nos llenarán de fuerza, de esperanza, de responsabilidad, de solidaridad, de fraternidad, de confianza, de serenidad y de consuelo.

 

Oración compuesta por el Papa Francisco

 

¡Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza!

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, ¡oh, Virgen gloriosa y bendita!

 

Oración del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa

 

Dios Padre, Creador del mundo, todopoderoso y misericordioso,

que por nuestro amor enviaste a tu Hijo al mundo

como médico de almas y cuerpos.

 

Mira a tus hijos que, en este difícil momento

de desconcierto y consternación en muchas regiones de Europa

y del mundo, recurren a Ti en busca de fortaleza, salvación y alivio.

 

Libéranos de la enfermedad y el miedo,

sana a nuestros enfermos, consuela a sus familias,

da sabiduría a nuestros gobernantes,

energía y recompensa a los médicos, enfermeras y voluntarios,

y vida eterna a los fallecidos.

 

No nos abandones en el momento de la prueba

y libéranos de todo mal.

 

Te lo pedimos a Ti, que con el Hijo y el Espíritu Santo,

vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

¡Santa María, Madre de la Salud y de la Esperanza, ruega por nosotros!

 

“Señor, en Ti confiamos” (Misioneros Claretianos)

 

Padre nuestro,

con confianza te pedimos

que el coronavirus no haga más daño

y que pueda controlarse pronto esta epidemia;

que devuelvas la salud a los afectados

y llegue la paz a todos los hogares.

 

Protégenos con tu amor infinito,

ya que confiamos en ti.

 

Acoge a las personas

que han fallecido por esta enfermedad

y conforta a sus familias.

 

Sostén y protege

al personal sanitario que la combate,

e inspira y bendice

a los que trabajan por controlarla.

 

Señor Jesús,

médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos,

nos sentimos desvalidos

pero confiamos en Ti;

danos tu paz y la salud que necesitamos

en estos difíciles momentos.

 

Santa María, salud de los enfermos,

cuídanos y condúcenos con tu amor

para que podamos volver pronto

a nuestras ocupaciones.

 

Ayúdanos, Madre, a confiar y a decir contigo “sí”,

seguros de que Dios sabe sacar de todo mal

un bien más grande. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Oración en  EL ECO de Sigüenza-Guadalajara 

Para pedir, todos los días, que Dios nos libre de la epidemia y sus males, Pedro Moreno Magro, director de El ECO, la publicación semanal de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, escribe esta oración:

 

Padre bueno y providente,

Creador de la tierra que pisamos y el sol que nos alumbra,

guarda y protege la obra de tus manos.

Guarda y protege a tus hijos, a toda la familia humana.

Guarda y protege a cada uno de nuestros hogares y amigos.

 

Padre bueno y providente,

ayuda y bendice a los enfermos de coronavirus en su sanación

y sostén a los trabajadores de la salud en su heroica tarea.

Danos a todos la sabiduría del corazón para saber abrirnos

al sufrimiento físico y moral de tantos hermanos enfermos.

 

Padre bueno y providente,

extiende tu mano y tu mirada de ternura y misericordia

sobre el pueblo que sufre y gime en esta hora de turbación;

extiende sobre el mundo entero tu mano y tu mirada de compasión

y que vuelva la luz y la calma al corazón de cada hombre.

 

Padre bueno y providente,

que llegue ya la salud para nuestros cuerpos y nuestras almas.

Inunda otra vez de risas y esperanza nuestras calles

y que vuelva a amanecer en todos los rincones del mundo

un tiempo de bonanza y tranquilidad.

 

Padre bueno y providente,

ilumina y alienta a quienes trabajan e investigan cada día

para buscar soluciones científicas y certeras;

y que corra entre todos los hombres un río de entendimiento,

de solidaridad y ayuda fraterna en esta hora. Amén.

 

Se concluye la oración con el rezo de Padre Nuestro. Ave María. Gloria al Padre…

 

Comunión espiritual

 

Cuando, como esta situación, no se puede recibir diariamente la sagrada eucaristía, una vez al día, en el momento en que habitualmente vas  a misa, haz  pausada y devotamente  la comunión espiritual mediante esta oración:

         

Creo, Jesús mío,

que estás real

y verdaderamente en el cielo

y en el Santísimo Sacramento del Altar.

 

Os amo sobre todas las cosas

y deseo vivamente recibirte

dentro de mi alma,

pero no pudiendo hacerlo

ahora sacramentalmente,

venid al menos

espiritualmente a mi corazón.

Y como si ya os hubiese recibido,

os abrazo y me uno del todo a Ti.

 

Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

 

Y una vez hayas acabado, haces virtualmente una estación de adoración eucarística del siguiente modo: rezas tres veces (si no siete, mejor), la jaculatoria “Alabado sea el Santísimo del Altar/ Sea por siempre bendito y alabado! Y en cada una de las veces que hagas la jaculatoria, rezas un Padre Nuestro, una Ave María y el Gloria al Padre.

 

El Ángelus a los 12 del mediodía

A las doce horas del mediodía, aproximadamente, los cristianos rezan desde siglos, la oración del Ángelus, en la que se recuerda la anunciación y Encarnación del Hijo de Dios. El Ángelus se reza del siguiente modo:

El ángel del Señor anunció a María/Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.  Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

He aquí la esclava del Señor/ Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María,… Santa María, Madre de Dios... 

Y el Verbo de Dios se hizo carne/ Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María,… Santa María, Madre de Dios... 

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios./ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén. 

Oración final: Infunde, Señor tu gracia en nuestros corazones para que cuantos, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz lleguemos a la gloria de su resurrección.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Decálogo escrito por el arzobispo de Toledo

 

  1. Hacer caso a todo lo que indican las autoridades sanitarias que saben más que nosotros.
  2. Pedir que el Señor les conceda la fortaleza en el riesgo para cumplir su misión.
  3. Cuidar a las personas mayores y vulnerables siempre, pero más en estos momentos.
  4. Tener la sabiduría de no cometer imprudencias que se pueden pagar caras.
  5. Quedarse en casa y no salir más que lo justo y necesario para que no se extienda el contagio.
  6. En el hogar, se pueden hacer muchas cosas estos días, como leer, videoconferencias, llamadas, meditar la Palabra de Dios...
  7. Se puede seguir la eucaristía por la televisión y la radio y hacer una comunión espiritual.
  8. Rezar por los enfermos y sus familiares en esta tribulación.
  9. Dice el Hermano Rafael que toda la ciencia consiste en saber esperar con paciencia.
  10. Rezar al buen Dios para que entre todos, no sobra nadie, venzamos la enfermedad que nos destruye y amenaza a todos. Amén.

 

Desde el pasado 29 de febrero, Francisco Cerro Chaves es el arzobispo metropolitano de Toledo y primado de España.

 

La Salve, Bajo tu amparo y Acordaos

Al obispo de la entonces diócesis de Iria Flavia (hoy archidiócesis de Santiago de Compostela) san Pedro de Mezonzo (903-1003), se la atribuye la composición de una de las hermosas y populares marianas: “Salve, Regina”, en latín, la Salve en español. Con todo, también se atribuye esta plegaria mariana al obispo de Le Puy-en-Velay, Ademar de Monteil, al monje alemán Hermann von Reichenau, e incluso al obispo legendario de Segovia San Jeroteo. Los cistercienses, los dominicos y los franciscanos promovieron su uso en diversas circunstancias (en especial en la liturgia de las horas). En 1250, el Papa Gregorio IX la aprobó y prescribió que se cantara al final del rezo de las Completas.  Sea cual fuera su autoría, esta es la oración. 

“Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.

A ti Llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce, siempre Virgen María.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que nos hagamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo. Amén”. 

Bajo tu amparo” es considerada la primera invocación mariana  que se conoce y que  se remonta al siglo III. Reza así: “Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita! Amén”.

Y por último, otra clásica y preciosa oración mariana y también muy oportuna para este tiempo de turbación, es el “Acordaos” de san Bernardo de Claraval (1090-1153). Este es el texto de esta popular y hermosa plegaria:”  Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén”.

 

Texto publicado en NUEVA ALCARRIA el viernes 20 de marzo de 2020  

Información

Obispado en Guadalajara
C/ Mártires Carmelitas, 2
19001 Guadalajara
Teléf. 949231370
Móvil. 620081816
Fax. 949235268

Obispado en Sigüenza
C/Villaviciosa, 7
19250 Sigüenza
Teléf. y Fax: 949391911

Oficina de Información
Alfonso Olmos Embid
Director
Obispado
C/ Mártires Carmelitas, 2
19001 Guadalajara
Tfno. 949 23 13 70
Fax: 949 23 52 68
info@siguenza-guadalajara.org

Mapa de situación


Mapa de sede en Guadalajara


Mapa de sede en Sigüenza

Si pincha en los mapas, podrá encontrarnos con Google Maps